Cómo hacer Té de Cannabis

Beber té de cannabis produce efectos similares al del colocón con comestibles, y se parece a estos en que tarda en actuar y normalmente dura más. Esto se debe a que el cuerpo emplea una ruta metabólica distinta para procesar los cannabinoides que se comen y beben, frente a los que se queman e inhalan.

¿Qué Necesitas?

Preparar un té de cannabis es un proceso bastante simple, pero existen unos cuantos trucos y técnicas que debes utilizar en el proceso para asegurarte de que el té es psicoactivo y funciona.

Antes de comenzar con los pasos para su elaboración, necesitarás tener en tu poder los siguientes artículos e ingredientes. Esta receta se puede aplicar en menores o mayores proporciones, para producir efectos más pronunciados o preparar té para varias personas.

  • 1 gramo entero o molido de cannabis. La cepa que escojas es bastante importante aquí. Si estás intentando preparar una mezcla que haga tu cabeza volar ofreciéndote un potente subidón, entonces opta por una cepa con alto contenido de THC y que contenga los terpenos indicados que proporcionen los efectos que deseas. Si buscas un efecto más medicinal, entonces elige cepas que contengan un alto porcentaje de CBD, y que producirán un alivio frente al dolor y la inflamación.
  • 1 litro de agua hirviendo.
  • 1 cucharadita de leche en polvo para el café o alguna otra fuente de grasa que sea compatible con una taza de té.
  • Una olla con tapa.
  • Un colador o infusor esférico para colar las flores de cannabis.
  • Un recipiente para almacenar el té fresco durante todo el tiempo que tengas pensado conservarlo.

Preparación

Primero debes llevar el agua a ebullición. Si estás usando cogollos enteros, entonces agregalos directamente al agua. Si vas a usar cannabis molido, entonces puedes añadirlo al agua y colarlo, o introducirlo primero en un colador o infusor esférico.

Deja que el té hierva a fuego lento durante unos 15 o 20 minutos. Si bien este paso es fácil, es probablemente el más importante de todo el proceso de la receta, ya que si no lo haces, el té no sería psicoactivo, y por lo tanto no colocaría.

El cannabis tiene que calentarse para que se vuelva psicoactivo, un proceso conocido como descarboxilación, en el que el THCA no psicoactivo se vuelve THC psicoactivo al eliminar un grupo carboxilo. Al fumar, esto se produce de forma prácticamente automática. Sin embargo, en el caso de los tés de cannabis y de las recetas de comestibles, es necesario calentarlo como parte del cocinado para confirmar que se produce la descarboxilación.

Una vez la mezcla haya hervido adecuadamente y se haya vuelto psicoactiva, es el momento de hacerla consumible. Retira todas las partes de la planta del té y viértelo en un recipiente grande, como por ejemplo una jarra de cristal. Añade tu toque graso a la mezcla. Este paso también es vital para asegurar la naturaleza psicoactiva del té.

Los cannabinoides como el THC son solubles en grasa, por lo que si lo haces te estarás cerciorando de que tu sistema absorbe los cannabinoides correctamente al beberlos. También ayuda a conservar la integridad y potencia de la mezcla.

Conservación y consumo

El té se puede conservar en la nevera durante unos 5 días, aunque esto también dependerá de la fecha de caducidad de la fuente de grasa que hayas decidido utilizar en tu receta.

Cuando saques el té de la nevera, puedes recalentarlo antes de consumirlo, y es aquí donde todo se vuelve creativo. No dudes en añadirle miel, sirope de arce o cualquier otro tipo de edulcorante que mejore su sabor. Podrías incluso aprovechar la oportunidad y mezclarlo con otras hierbas con efectos medicinales y que creas que van bien con este té. Una buena opción es echarle un poco de menta o té verde.

Fuente: Cannabis.info

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