Glaucoma

Marihuana medicinal y glaucoma

Hace tiempo que se debate si el cannabis es una buena forma de tratar el glaucoma, y la mayoría de programas de marihuana medicinal lo admiten como trastorno elegible.

El glaucoma es una enfermedad compleja que afecta a los ojos de más de 60 millones de personas en todo el mundo, y la principal causa de ceguera en adultos mayores de 60 años, según la Academia Americana de Oftalmología. Con los recientes avances en la legalización de la marihuana medicinal, auto medicarse con cannabis es más fácil que nunca, pero, ¿es aconsejable? ¿Qué dice la ciencia sobre el consumo de cannabis como tratamiento del glaucoma?

¿QUÉ ES EL GLAUCOMA?

El glaucoma es una enfermedad que daña el nervio óptico del ojo, el cual se encarga de transportar la información visual al cerebro. Para saber lo que hace esta compleja enfermedad, primero hay que entender el funcionamiento del ojo.

Los rayos de luz penetran en el ojo a través de la córnea para después pasar por la pupila y el cristalino; estos rayos se enfocan sobre la retina, un tejido sensible a la luz que recubre la parte posterior del ojo. La retina está conectada con el nervio óptico, que es el responsable de enviar la información visual al cerebro.

Un líquido claro, conocido como humor acuoso, circula por la parte delantera del ojo y sirve para nutrir este órgano, así como para mantener una presión constante saludable; este líquido se drena a través de la malla trabecular.

Se desconoce la causa exacta del glaucoma, pero el aumento de la presión intraocular es uno de los principales factores de riesgo asociados con esta enfermedad. Se cree que este aumento de presión daña al nervio óptico, lo cual puede resultar en una pérdida de visión periférica y, con el tiempo, en ceguera.

La presión intraocular está causada por la acumulación de líquido en el interior del ojo, que a su vez podría estar causada por daños en la malla trabecular o cuerpo ciliar, responsables del drenaje y producción de humor acuoso (respectivamente).

Otros factores como el origen étnico, historial familiar, hipertensión y obesidad, también influyen en el riesgo de desarrollar glaucoma.

TIPOS DE GLAUCOMA

Hay dos principales tipos de glaucoma. El más común es el glaucoma primario de ángulo abierto, que empieza de forma gradual y va empeorando progresivamente; cuando esto ocurre, el líquido comienza a acumularse en el ojo del enfermo, causando un aumento de la presión intraocular y dañando el nervio óptico. El glaucoma primario de ángulo abierto no presenta síntomas evidentes ni pérdida de visión en un primer momento.

El glaucoma de ángulo cerrado, por otro lado, afecta a personas cuyo iris está demasiado cerca de la malla trabecular, bloqueando el sistema de drenaje del ojo; cuando esto ocurre, la presión ocular aumenta de forma muy rápida, lo que puede conducir a la ceguera; esto se conoce como un ataque agudo y se caracteriza por los siguientes síntomas:

  • Visión borrosa repentina.
  • Dolor intenso de ojos.
  • Náuseas y vómitos.
  • Visión de anillos o halos de colores alrededor de las luces.

El glaucoma de ángulo cerrado se suele desarrollar lentamente y a menudo acaba siendo un trastorno crónico. Al igual que el glaucoma de ángulo abierto, no produce ningún tipo de síntomas hasta que se da el ataque agudo, momento en el que es aconsejable acudir al oftalmólogo de forma inmediata.

TRATAMIENTOS TRADICIONALES

El tratamiento del glaucoma consiste en la reducción de la presión intraocular. Los oftalmólogos suelen hacer esto por medio de 3 tipos de tratamientos:

  • Gotas para los ojos.
  • Cirugía tradicional.
  • Cirugía láser.

CANNABIS: ¿UN TRATAMIENTO VIABLE?

La idea de que el cannabis podría ayudar a reducir la presión intraocular y por lo tanto combatir o prevenir el glaucoma, se originó en la década de los 70. Los estudios médicos de la época (como el Marihuana Smoking and Intraocular Pressure de Hepler y Frank de 1971) demostraron que fumar cannabis ayudaba a los enfermos de glaucoma a reducir la presión intraocular.

Durante los años siguientes, la ciencia comenzó a analizar la marihuana y su potencial como tratamiento para el glaucoma. Unos estudios examinaron la eficacia del cannabis fumado mientras que otros investigaron otras formas de administración, como la ingestión o la terapia IV (administración intravenosa).

Las investigaciones de entonces no se centraron solamente en si fumar un canuto reducía la presión intraocular; en su lugar, analizaron varios canabinoides tanto de forma individual como en combinación con otros. Un estudio publicado en 1984, por ejemplo, comprobó el efecto de una serie de cannabinoides (entre los que se incluían varios derivados del THC) sobre la presión intraocular de un conejo.

El cannabis contiene más de 100 cannabinoides y una compleja mezcla de terpenos, que son los principales agentes del papel de la marihuana como medicamento. Lamentablemente, la mayoría de estudios hasta la fecha sólo se han centrado en unos cuantos cannabinoides, sobre todo en el THC y el CBD.

Cuando el cannabis entra en el cuerpo, sus moléculas interactúan con nuestro sistema endocannabinoide, un sistema natural del ser humano y otros mamíferos, que produce sus propios cannabinoides. Este sistema está compuesto por un grupo de receptores del cannabis (conocidos como CB1 y CB2), que se encuentran en diferentes partes del cuerpo, incluyendo el cerebro y el sistema nervioso central. Lo más importante para el debate sobre la marihuana medicinal y el glaucoma es el hecho de que estos receptores también se encuentran ubicados directamente en el tejido ocular.

Hoy en día, la comunidad médica acepta unánimemente que los cannabinoides de la marihuana reducen de forma significativa la presión intraocular, a veces hasta en un 25-35%, lo que la hace tan eficaz como otros medicamentos habituales. Sin embargo, la marihuana medicinal tiene una gran desventaja: sólo es capaz de reducir la presión intraocular durante unas 3-4 horas.

Para que sea eficaz, esta presión debe ser controlada las 24 horas del día, lo que significa que el paciente se tendría que medicar con cannabis unas 4-6 veces al día; algo no muy conveniente, dado que la marihuana embriaga y puede interferir con la conducción, el manejo de maquinaria pesada y muchas otras tareas.

Además, fumar cannabis de forma tradicional no es bueno para los pulmones. Aunque otros métodos de administración, como la ingestión (a través de comestibles, pastillas o cápsulas) o la vaporización, evitan los efectos nocivos del hábito de fumar, tampoco ofrecen una solución a largo plazo.

Para lidiar con esto, la ciencia ha comenzado a buscar soluciones tópicas, como gotas para los ojos ricas en cannabinoides, que tratan el ojo de forma directa y evitan los riesgos para la salud de fumar y otros posibles efectos a largo. Por desgracia, dado que el THC y otros cannabinoides no son muy solubles en agua, las gotas para los ojos no han resultado ser muy eficaces, con un éxito de solamente el 5%.

En la actualidad, la mayoría de oftalmólogos no consideran el cannabis como alternativa viable para el tratamiento del glaucoma, principalmente por sus efectos secundarios, corta duración y dificultad de administración de forma que se maximice el ratio beneficio:riesgo.

EL CANNABIS Y EL FUTURO DEL TRATAMIENTO DEL GLAUCOMA

Aunque las investigaciones sobre el cannabis y el glaucoma indican que, al menos de momento, la marihuana no ofrece una alternativa viable para el tratamiento de esta enfermedad, sigue siendo un trastorno elegible dentro de los programas de marihuana medicinal en muchos estados de EE.UU., como Alaska, Nevada, Oregón, Pennsylvania, etc.

Esto ha hecho que auto medicarse con cannabis sea más fácil que nunca; y, a pesar de las investigaciones clínicas, muchas personas afirman que es una solución viable y mejor que el tratamiento tradicional.

Muchos profesionales de la medicina, dispensarios y hasta grandes empresas farmacéuticas como GW, respaldan el consumo de cannabis como tratamiento para el glaucoma. Esta discrepancia hace difícil llegar a una conclusión clara sobre qué lado elegir en el debate marihuana-glaucoma. Pero tenemos la esperanza de que, con la constante innovación de la industria del cannabis, pronto encontraremos la forma adecuada de tratar el glaucoma con marihuana de grado médico.

Para averiguar más sobre el cannabis como tratamiento para el glaucoma, consulta con un oftalmólogo o profesional de la salud.

Por: Cannabis.info

Nota: Este artículo está redactado con el máximo de cuidado y precaución. Dicho esto, ten en cuenta que no somos profesionales de la medicina. Cannabis.info y El Sensei, son sitios web dedicados exclusivamente a proporcionar noticias e información. Su contenido no pretende reemplazar a los consejos, diagnósticos ni tratamientos médicos.

 

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